Al repasar la conformación de la nueva Junta Municipal —donde la ANR mantiene 15 bancadas, el tercer espacio obtuvo seis y el PLRA tres—, el edil sostuvo que es posible lograr consensos de gobernabilidad en favor de la ciudadanía, que aguarda cambios profundos.
No obstante, instó a conformar un equipo de transición con profesionales técnicos y políticos de experiencia, subrayando que “los periodos de transición son delicados” y recordando que acuerdos controvertidos como el contrato con Parxin se firmaron precisamente en coyunturas de relevo de autoridades.
Entre las denuncias principales expuestas por el concejal destaca el apresurado intento de aprobar un nuevo contrato colectivo de trabajo para los funcionarios de la comuna. Grau denunció que este acuerdo fue pactado en tiempo récord —en menos de un mes— de manera “totalmente irresponsable”, sin determinar el origen de los fondos ni prever su impacto fiscal real.
Asimismo, el legislador comunal advirtió que la municipalidad ya sobrepasó los topes legales permitidos para el rubro de servicios personales, sentenciando que “aprobar esto sería ilegal”.
Finalmente, Grau afirmó que el debate sobre las finanzas comunales debe ser llevado a cabo “con la calculadora en la mano y con la ley en la mano” por las autoridades entrantes.
Argumentó que los recursos comunales deben orientarse prioritariamente a la ejecución de obras de infraestructura y al cumplimiento de los compromisos con los acreedores pendientes.
Concluyó señalando que no hay tiempo para festejos ni descansos, sino para trabajar intensamente en un proceso que garantice la transparencia y la sostenibilidad financiera de la capital.