La fiscala Norma Salinas confirmó que los dos principales imputados, Junior Ramón Delvalle Almeida y Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo, permanecen prófugos, mientras los investigadores intensificaron los operativos para dar con su paradero.
Salinas explicó que las fuerzas de seguridad mantienen activos los mecanismos de búsqueda. “Tenemos activado un control de dónde podrían estar estos dos imputados, pero hasta ahora no los ubicamos”, afirmó.
La representante del Ministerio Público reveló además que uno de los sospechosos cuenta con una medida de control electrónico. “Clodomiro tenía una tobillera electrónica. Ayer fue admitida la imputación y ahora tenemos habilitación para hacer todo lo que corresponda”, señaló.
La fiscala sostuvo que el miedo condiciona el avance de las pesquisas. “Hay mucha gente que sabe a qué se dedican estas dos personas, por eso el miedo a declarar”, manifestó. Agregó que varias personas evitan aportar información pese a conocer detalles relevantes del caso.
Respecto a la dinámica previa al crimen, Salinas indicó que una de las hipótesis apunta a que los involucrados llegaron juntos al evento donde fueron vistas las víctimas por última vez.
“La gente hace muchísima conjetura. Creo que los tres llegaron juntos para la jineteada y salen todos juntos”, expresó, en referencia a los dos imputados y a una tercera persona que aún no fue identificada.