La psicóloga Jazmín Segovia afirmó que las amistades superficiales generan conflictos y vacíos emocionales en la vida cotidiana y que este tipo de vínculos carecen de profundidad. “En toda esa dinámica no hay una profundidad, solamente hay conectividad. Buscamos vínculos verdaderos, pero nos pasamos conectados en redes sociales”, señala.
La especialista advierte que la necesidad de mostrarse en redes puede derivar en relaciones tóxicas. “La toxicidad aparece cuando reclamo a mi amigo o amiga por qué no me publicó. Se vuelve una dinámica de reclamo y no de vínculo saludable”, afirma.
Segovia plantea preguntas clave para evaluar la calidad de las amistades. “¿Realmente yo, en este vínculo, puedo ser yo misma o yo mismo? ¿Puedo contar o expresar lo mal que estoy? ¿Es una persona que va a estar en la salud y en la enfermedad?”, cuestiona.
Finalmente, insta a fomentar vínculos presenciales y genuinos. “Está bueno cultivar amistades saludables a través del contacto real y familiar. La vida es corta y debemos replantearnos qué tipo de amistad estamos teniendo y qué tipo de amigos somos”, concluye.