El ministro del Interior, Enrique Riera, se refirió al ataque contra el Puesto Policial N.° 4 de la colonia Naranjito, en Canindeyú, donde anoche un grupo comando asesinó a dos policías y a un funcionario. “Estamos haciendo un esfuerzo por no apresurarnos a identificar a los autores, porque aparentemente estuvieron armados, aparentemente vinieron a pie. De ser así, no se descartaría que sean”, expresó.
Riera explicó que la acción pudo tener relación con organizaciones vinculadas al narcotráfico más que al EPP. “Más pareciera ser un mensaje para el Estado. Cuando atacan una institución con un objetivo como este, claramente hay diferencia abismal con el tema de bancos o caudales, que tienen un objetivo económico. Este es un mensaje de que están vivos, presentes y activos”, señaló.
El ministro recordó que la zona fue escenario de hechos graves en el pasado. “Es una zona delicada, cerca de donde sucedió el secuestro de Almir y donde el EPP merodeaba últimamente. Pero repito, no nos animamos a definir hasta tener más elementos”, indicó.
Sostuvo que el ataque pudo ser una represalia por los recientes operativos antidroga. “Hay casi un golpe sistémico en lo que tiene que ver con droga, incautaciones importantes que se dieron hace poco en el lago Itaipú, más de nueve toneladas. Eso tarde o temprano genera una reacción, como diciendo: aflojen, porque están empezando a tocar intereses importantes”, afirmó.
Finalmente, el ministro aseguró que el Gobierno reforzará la seguridad en la zona. “Hay una decisión muy firme de no arrodillarse, de reforzar toda la zona. Claramente hay que hacer un despliegue en Canindeyú, porque hace rato venimos teniendo problemas. Es una zona boscosa con infraestructura insuficiente”, concluyó.
