Liz Paola Casco, de 30 años, relató cómo logró escapar de un secuestro express en San Alberto, Alto Paraná, tras ser tomada por dos jóvenes armados que ingresaron a su oficina en la tarde del viernes. “Yo estaba en la oficina donde trabajo. Tuve la impresión de que los jóvenes querían pedir una colaboración”, recordó.
La víctima explicó que los delincuentes la obligaron a abordar su propio vehículo. “Me dijeron que no haga nada si no quería que pase nada. Me llevaron a mi auto y me hicieron agarrar mi cartera”, señaló.
Casco detalló que los hombres le exigieron realizar operaciones bancarias. “Me pidieron que maneje el auto, que desbloquee mi celular y haga una transferencia”, contó, al tiempo de aclarar que en su lugar de trabajo no se manejaba efectivo. “Los delincuentes me conocían, en todo momento me llamaban ‘Paola, Paola’”, agregó.
La joven sostuvo que la intención de los atacantes iba más allá de un robo. “Yo creo que me querían secuestrar. Si era por la plata nada más, en la oficina me podían apuntar y sacarme ahí”, afirmó.
Gracias a una reacción arriesgada, Casco arrojó su teléfono hacia transeúntes para pedir ayuda y provocó que el vehículo embistiera contra la muralla de una vivienda. Los jóvenes huyeron, abandonaron una pistola que resultó ser una réplica y un bolsón con guantes y cintillos de seguridad.