Tras los disturbios que derivaron en la invasión del campo de juego, la dirigencia de Olimpia expresó su solidaridad con los policías e hinchas heridos, lamentando que un evento que debía ser una fiesta terminara “fundido” por una minoría violenta.
El presidente del club criticó duramente la postura de Cerro Porteño, calificándola de carente de autocrítica por intentar responsabilizar al club organizador de las acciones de su propia afición.
Desde el punto de vista legal, el vicepresidente y asesor jurídico del club, Julio Jiménez, recordó que el Artículo 73 del reglamento de la APF establece que cada club es responsable de la conducta impropia de su hinchada. Asimismo, puntualizó que la normativa contempla la pérdida de puntos para el equipo cuya afición sea responsable de la suspensión de un encuentro.
Como soluciones inmediatas, Olimpia propone la implementación de tecnología en los estadios, incluyendo controles biométricos y escáneres en los accesos para identificar a personas con prohibición de entrada.
Por otro lado, la directiva rechazó de manera personal la idea de disputar clásicos únicamente con público local, argumentando que esto significaría “perder la batalla” contra los violentos. El caso se encuentra ahora bajo análisis de la Comisión Disciplinaria de la APF, que deberá emitir una resolución en los próximos días.