Para el conjunto de San Lorenzo, la Copa Paraguay se convirtió en el desafío más importante del año.
Sasá, quien cuenta con varios antecedentes anotándole a Cerro Porteño, reconoció la magnitud del encuentro, pero remarcó su deseo de sellar el boleto a la siguiente fase sin importar el rival que esté enfrente.
“Hablando siempre futbolísticamente, le quiero ganar a todo equipo que me toque enfrentar. Le quiero ganar (a Cerro) más que cualquiera para poder clasificar a la semi. En el fútbol no le debo nada a nadie”, afirmó el experimentado delantero.
Más allá de la carga emotiva que representa medirse ante la institución azulgrana, el artillero vive un momento inolvidable al compartir vestuario con su hijo Santiago, de 17 años, quien recientemente recibió su primera convocatoria al plantel principal, añadiendo un tinte familiar muy especial a esta etapa de su carrera.