El encuentro definitivo, disputado en una Bombonera hostil, terminó en un empate 0-0 que hizo valer la victoria obtenida por Olimpia en el partido de ida. Bajo la dirección técnica de Luis Cubilla y la presidencia de Osvaldo Domínguez Dibb, el equipo paraguayo enfrentó no solo al poderío futbolístico de Boca, sino también a un ambiente de extrema presión.
Una “guerra” en la cancha
El partido fue descrito por Rogelio Delgado, campeón de América con Olimpia, como una auténtica batalla. Hubo cuatro expulsados en total, dos por cada bando: Roberto Paredes y Carlos Kiese por el lado franjeado, mientras que por Boca vieron la roja Rubén Suñé y Jorge Benítez. La actuación del portero Ever Hugo Almeida fue fundamental, realizando paradas memorables que aseguraron el arco en cero y frustraron el intento de “tricampeonato” del equipo argentino, cuyo técnico, el “Toto” Lorenzo, había menospreciado previamente al conjunto paraguayo.
Olimpia es Paraguay
Esta conquista trascendió los colores del club, convirtiéndose en una causa nacional bajo el eslogan “Olimpia es Paraguay”. Según recordó el exjugador franjeado, el título fue sentido por todo el pueblo paraguayo y sirvió de base para que la Albirroja ganara la Copa América ese mismo año.
Legado y futuro
Hoy, el club sigue honrando este legado con la reciente inauguración de su salón de trofeos y ambiciosos proyectos de infraestructura, como la construcción de un nuevo estadio imponente, el “Osvaldo Domínguez Dibb”, proyectado para 2029. Para los socios vitalicios como Jorge Olmedo y la hinchada del Decano, aquel 1979 representa el inicio de las grandes glorias internacionales que posicionaron a Olimpia en la cima del continente.