El protagonista de la jornada fue, sin duda, Lucas Morales. El futbolista uruguayo, que hacía su estreno con la camiseta auriazul, selló el triunfo con un potente remate de primera que se clavó en el ángulo izquierdo del arco rival.
“Fue muy gratificante volver a tener minutos y de esta forma”, confesó en Fútbol a lo Grande el jugador, quien destacó que, aunque el gol no es su principal característica, se sintió cómodo en la nueva posición de volante-extremo que le asignó el técnico Hernán Rodrigo López.
El encuentro no fue sencillo para Luqueño. El equipo tuvo que sobreponerse a la adversidad tras malograr un penal y encontrarse en desventaja inicial. Sin embargo, la intensidad mostrada durante los 90 minutos permitió dar vuelta el resultado, algo que el presidente de la institución, Daniel Rodríguez, calificó como un “merecido” premio al esfuerzo y una motivación necesaria para lo que resta del campeonato.
Un detalle particular que resaltó la dirigencia fue la decisión de no realizar concentraciones previas a los partidos, una medida conjunta con el cuerpo técnico que, según las estadísticas del club, ha dado mejores resultados que el régimen anterior. “La concentración ayuda, pero no es lo más importante para ganar”, afirmó Rodríguez, subrayando la responsabilidad individual de los jugadores con su cuidado físico.
Con este triunfo y la derrota de rivales directos como Rubio Ñu, Luqueño respira con mayor tranquilidad en la tabla de promedios. El club ya mira hacia el futuro, cerrando su etapa de incorporaciones con la llegada de Tomás Muro, quien se suma a los siete refuerzos que buscan consolidar la permanencia y el protagonismo del equipo en Primera División.