El conflicto se originó tras el empate 2-2 entre Encarnación y Carapeguá el sábado 2 de mayo. Según Ovelar, Marecos lo tildó de “estafador” y de “vender partidos” en medio de una discusión en el campo de juego, palabras que habrían sido escuchadas por el cuarto árbitro y otros compañeros.
El técnico de Carapeguá acudió este lunes a las oficinas de la APF para dejar constancia por escrito, exigiendo una investigación formal para salvaguardar su integridad profesional: “No voy a dejar que alguien, más si es un colega, diga que vendo partidos”.
Por su parte, Héctor Marecos rechazó categóricamente las acusaciones, afirmando que Ovelar “falta a la verdad”. Marecos explicó que, si bien hubo una discusión, él nunca lanzó una acusación directa, sino que habló en primera persona sobre su propia ética de trabajo.
“Pude haber dicho que ‘yo no soy [vendepartidos]’, así como puedo decir que yo no me ofrezco, no me vendo ni arreglo. Si él se puso el saco, es su problema”, sentenció el entrenador de Encarnación.