El encuentro, disputado ante un estadio totalmente lleno, representó una de las mayores hazañas recientes para el club paraguayo, que venía de lograr otro hito al vencer por primera vez en su historia a Cerro Porteño.
El entrenador Jorge González destacó la entrega de sus jugadores, señalando que, tras verse superados inicialmente por la jerarquía del campeón del continente, los cambios tácticos y la frescura de los ingresantes permitieron equilibrar las acciones y rescatar un empate que calificó como una “satisfacción enorme”.
La gran figura de la noche fue Neymar, cuya presencia generó una “locura impresionante” en el público paraguayo. González elogió la “magia única” del astro brasileño, describiéndolo como un líder de élite que parece “leer la jugada posterior” antes que los demás.
Durante el duelo, se produjo una situación curiosa cuando Recoleta intentó marcar un gol aprovechando que los 11 jugadores del Santos festejaban fuera del campo tras una anotación de Neymar; sin embargo, el árbitro no convalidó la acción debido a que el reglamento exige que ambos equipos estén en sus respectivas mitades para reanudar el juego.
El héroe deportivo de la jornada fue Fernando Galeano, quien anotó el gol del empate en su primer contacto con el balón apenas ingresó a la cancha. “Fue un hermoso autorregalo”, afirmó el DT sobre el tanto del juvenil en el día de su cumpleaños.
Por su parte, el presidente de Recoleta, Luis Vidal, calificó el evento como un éxito organizativo y económico, destacando que el resultado fue un “bálsamo” frente a quienes pedían retirar al equipo del torneo por temor a sufrir goleadas humillantes. Con este empate, Recoleta no solo logra un beneficio histórico para sus arcas, sino que también deja una huella imborrable en el deporte paraguayo.