El joven futbolista arrancó la maniobra desde atrás, eludió a varios rivales en el camino y definió con categoría antes de correr a festejar directamente subido al vallado con la hinchada franjeada.
En declaraciones posteriores al día del encuentro, su madre, Larissa Schaerer, compartió la inmensa alegría vivida por la familia tras la inolvidable anotación del delantero formado en el club desde su infancia.
“Él es olimpista de cuna; ver ese gol allí e ir a festejarlo con toda la gente es una emoción inexplicable. Siento que va cumpliendo sus sueños paso a paso y el del clásico fue sin duda otro más”, destacó Schaerer, añadiendo que la jugada le recordó a varias personas los goles que anotaba cuando era chiquito.
Asimismo, relató que tras una larga demora en el vestuario postpartido, la familia completa —incluyendo abuelos, tíos y primos— se reunió en el hogar para esperarlo, celebrar la victoria y volver a mirar juntos la repetición del encuentro y su festejo.
“Esperamos bastante porque demoraron mucho en el vestuario postpartido, pero nos reunimos todos en la casa con los abuelos, tíos y primos esperándolo. Cuando llegó, disfrutamos el momento y nos pusimos a ver nuevamente el partido para rememorar la jugada y su festejo”, finalizó.