El director técnico de Guaraní, Francisco “Chiqui” Arce, afronta un complejo panorama debido a las imprevistas lesiones en su plantilla, aunque confía en el buen clima interno y en la capacidad de adaptación del equipo para mantenerse en la lucha por el Torneo Clausura.
La principal preocupación en el esquema aurinegro pasa por la zona central del campo tras confirmarse la baja del volante Matías López, quien estará fuera de las canchas entre seis semanas y dos meses por una seria lesión sufrida en su mejor momento deportivo. Esta ausencia se suma a la de Patricio Tanda, jugador que prácticamente ha quedado fuera de lo que resta del campeonato.
Ante este escenario en la zona media, Arce ratificó que Jesús se perfila como la primera opción de recambio para el compromiso del viernes frente a Luqueño, mientras el cuerpo técnico aguarda el retorno de Giovanni Gómez tras su participación con la Selección en los Juegos Sudamericanos 2026. Asimismo, el entrenador sigue de cerca la evolución médica de Alcides Barbotte, quien padece una molestia cerca del tendón del talón.
A pesar de las complicaciones físicas, el estratega resaltó que se respira un ambiente muy favorable en los entrenamientos, factor que considera determinante para haber sumado puntos en las últimas fechas. En lo táctico, “Chiqui” no descarta reajustar el dibujo a una línea de tres defensores o juntar en el frente de ataque a piezas como Fernando Fernández, García y Recalde según lo exijan los partidos.
Con estas alternativas, el cuerpo técnico confía en superar el seguidilla de encuentros clave para sumarse definitivamente al pelotón de arriba que disputará el título del torneo.