La institución azulgrana denunció un fallo manifiesto en la aplicación del VAR y solicitó medidas cautelares urgentes para el jugador, además de denunciar al cuerpo arbitral del encuentro.
En el documento presentado ante el órgano disciplinario, la representación azulgrana argumenta que su objetivo es:
“Solicitar rectificación de error manifiesto y promover denuncia formal contra el árbitro Derlis Benítez, el árbitro VAR José Armoa y el AVAR Eduardo Cardozo, y solicitar se deje sin efecto la suspensión automática derivada de la tarjeta roja exhibida a Lucas Quintana y sus consecuencias disciplinarias”.
Ante la proximidad de los siguientes compromisos, el club solicitó una habilitación temporal inmediata para el futbolista: “Con carácter urgente disponga la presidencia del tribunal como medida cautelar que se difiera el cumplimiento de la suspensión automática... habilitándolo a disputar los próximos encuentros hasta tanto se dicte resolución definitiva”.
Fundamentos reglamentarios y veto a los árbitros
Entre los argumentos técnicos expuestos en el escrito, la entidad de Barrio Obrero sostiene que durante la acción (previo a un tiro de esquina frente a Ameliano) existió una “aplicación indebida del protocolo VAR”, remarcando que: “Con el balón fuera de juego no puede existir juego brusco grave”.
En caso de que el tribunal no deje sin efecto la sanción por completo, Cerro Porteño solicitó de forma subsidiaria que “se descarte la calificación de conducta violenta y se imponga el mínimo de un partido”. Además, requirió que los jueces involucrados no vuelvan a pitar sus partidos, pidiendo “que los árbitros denunciados no sean designados en ningún partido del club Cerro Porteño”.
La admisión del error arbitral
La postura del club azulgrana se vio respaldada por el análisis del Departamento Arbitral de la APF, quienes revisaron posteriormente la jugada, donde se reconoció que la acción debió resolverse únicamente con amonestación.