La situación es crítica debido a una deuda acumulada que ya alcanza los USD 1.000 millones, sumando compromisos vencidos de 2025 y deudas del 2026.
El Ministerio de Salud ha disminuido sus adquisiciones mensuales de medicamentos, pasando de USD 50 millones el año pasado a solo 15 o 18 millones de dólares en la actualidad para intentar ajustarse al presupuesto.
El presupuesto de USD 450 millones para este año no solo es insuficiente para cubrir la demanda de nuevos hospitales y el aumento de consultas, sino que no incluye el pago de la deuda histórica.
Ante la falta de fondos, se busca implementar una cesión bancaria de USD 360 millones. En este esquema, los bancos adelantarían el pago a las farmacéuticas, el Estado pagaría el capital en tres años y las propias empresas asumirían el pago de los intereses para poder obtener liquidez.
La falta de pago está llevando a algunas empresas del sector a una situación desesperada, enfrentando dificultades para cumplir con sus proveedores internacionales o incluso considerando entrar en convocatoria de acreedores.
