El director de Meteorología, Eduardo Mingo, explicó que el veranillo de San Juan representa un retroceso parcial de las masas de aire frío. “Es como que el aire frío cede y retrocede parcialmente para dar ese ascenso de temperatura. Luego vuelve a tomar impulso con nuevas incursiones de aire polar”, señaló.
Mingo recordó que en los últimos años la fecha tradicional del veranillo coincidió con jornadas frías. “San Juan fue uno de los días más fríos. El año pasado rompimos récord de temperaturas mínimas el 24 de junio”, afirmó. Indicó que la variabilidad climática obliga a reconsiderar el concepto, ya que el fenómeno no siempre se presenta en la fecha exacta.
El especialista destacó que la tendencia general apunta a temperaturas más elevadas debido al calentamiento global. “La atmósfera trata de equilibrarse y las masas polares ya no se instalan por una semana, sino por dos o tres días. Podríamos tener todavía jornadas de temperaturas muy bajas, pero no prolongadas”, explicó.
Finalmente, subrayó que la tradición popular debe adaptarse a los cambios actuales. “Antes se hablaba de heladas tardías, incluso en septiembre u octubre. Hoy la tendencia es distinta, y el veranillo ya no responde estrictamente a la fecha de San Juan”, concluyó.
