Raúl López, miembro de la Cámara Paraguaya de la Construcción, afirmó que el Estado paraguayo acumula una deuda de USD 360 millones con el sector y que las alternativas de refinanciamiento, como el factoraje, no ofrecen soluciones reales. “Muy buenas intenciones, yo diría. Estamos trabajando permanentemente en soluciones reales, porque van ya tres años gestionando por las vías institucionales, pero los tiempos son leoninos”, expresó.
Explicó que el mecanismo de factoraje no prospera por falta de condiciones favorables. “El factoraje no corrió por una cuestión muy simple, no era satisfactorio para el triángulo que se tenía que armar. Básicamente nos querían reemplazar a tres años proporcionalmente por cada factura, y eso iba a terminar siendo un préstamo comercial”, señaló.
Detalló que la deuda se divide en USD 250 millones correspondientes a certificados de obras en curso y USD 110 millones en intereses. “Son intereses donde también hacen a una suerte de capital de patrimonio entregado a través de obras, que operativamente ya están al servicio del país hace más o menos tres años”, explicó.
El representante del gremio subrayó que las empresas se ven obligadas a reestructurarse financieramente mes a mes, sin respuestas concretas del Estado. “Esto lleva su proceso donde las empresas tenemos que reestructurarnos financieramente mes a mes, no cada seis meses donde sale una posibilidad de solución. Operativamente no nos está sirviendo a nadie”, afirmó.
El ingeniero insistió en que los intereses no representan ganancias para las constructoras. “Los intereses no son lucros netos de las empresas, son capital puesto en las obras que entregamos para el gobierno y que el pueblo ya está utilizando”, concluyó.
