El profesor doctor Dante Zacarías Michelagnoli, especialista en toxicología, explicó que el botulismo es una enfermedad rara pero grave, causada por la toxina liberada por una bacteria anaeróbica. “El botulismo ocurre justamente por la toxina liberada por una bacteria que no necesita oxígeno para sobrevivir”, explicó.
La bacteria puede formar esporas resistentes a la temperatura y al ambiente, que se activan en condiciones sin oxígeno. “Ahí se vuelve muy agresiva, libera su toxina y se instala en productos caseros donde se almacenan granos o vegetales en recipientes que no están esterilizados”, indicó.
El especialista recomendó extremar cuidados en la preparación de alimentos. “Dejar de producir envasamientos que no hayan sido sometidos a calor o buena esterilización, porque probablemente puedes encadenar la reproducción de esta bacteria”, afirmó. Añadió que los envases hinchados son una señal de peligro. “Quiere decir que está generando mucho gas en el interior y que tiene mucho riesgo”, puntualizó.
Michelagnoli también advirtió sobre otros factores de riesgo. “Cuidar a los niños que ingieren miel, porque también pueden adquirir el botulismo”, dijo. Recomendó además cocinar los alimentos a más de 100 grados para reducir la posibilidad de intoxicación.
Subrayó la importancia de acudir rápidamente a un médico ante síntomas sospechosos. “El botulismo produce náuseas, vómitos, dolor intestinal y diarrea. Pero cuando aparece debilidad muscular, caída del párpado o dificultad para hablar, es muy preocupante. Cuanto antes hacemos el tratamiento, mejor chance de que el paciente pueda rehabilitarse completamente”, remarcó.
