Una bebé de cinco meses que recibió un trasplante de hígado en el Hospital Pequeño Príncipe de Curitiba, Brasil, ya se encuentra de regreso en Paraguay. La intervención fue posible gracias a la donación de parte del órgano de su madre, lo que permitió salvarle la vida.
El director del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT), Hugo Espinoza, explicó que varias instituciones participaron en el proceso. “Hay varias instituciones involucradas en esto”, señaló. Recordó que este tipo de cooperación no era nueva. “Esta tarea no es nueva porque ya lo habíamos hecho con el hospital pediátrico de Buenos Aires”, indicó.
Espinoza subrayó la complejidad de los casos de trasplante infantil. “Son casos complejos, requiere una alta especialización del equipo médico en general”, afirmó. Añadió que la salud de los padres es determinante para la posibilidad de donar. “Si los padres no están en condiciones óptimas de salud no pueden ser donantes”, puntualizó.
