La NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio) confirmó el martes que consiguió desviar la trayectoria de un asteroide con el impacto de su nave DART contra la superficie de la roca Dimorphos, ubicado a 11 millones de kilómetros de la Tierra.
El astrónomo aficionado Rodrigo Ríos dio más detalles acerca de esta misión exitosa de la agencia espacial.
“Cuando la roca es pequeña es factible pegarle un golpe fuerte y hacer que con eso disminuya la velocidad de la roca, entonces al disminuir la velocidad ya la trayectoria, la órbita que hace alrededor del Sol, cambia. Eso evita que en vez de impactarnos, termine rozándonos”, explicó.
