La variación del balance de la entidad se financió en un 34,4% con depósitos del sector público y un 43,9% con el sector no financiero, contando con apenas un 9,6% de aporte patrimonial propio.
Se señaló que se superaron los límites recomendados del 20% del patrimonio en empresas vinculadas, advirtiendo que gran parte de los ingresos del banco provienen de dividendos de estas inversiones y no de la intermediación financiera tradicional.
Aunque los indicadores de liquidez amplia se muestran estables a simple vista, la disponibilidad efectiva disminuye al restar los fondos inmovilizados por el encaje legal.
ASOBAN reclamó al BCP otorgar plazos equitativos entre entidades a la hora de diferir pérdidas tras los procesos de fusión, facultad discrecional otorgada por la nueva ley de bancos.
El debate cobra especial relevancia al tratarse de una entidad que concentra a más de 2,27 millones de depositantes entre personas físicas y jurídicas.