Según detalló, alrededor de 3.000 familias ya quedaron damnificadas. Las zonas más golpeadas corresponden a Ayolas, varios distritos de Misiones y localidades de Ñeembucú como Cerrito, Mayor Martínez e Itá Corá. También reportó afectaciones en Alto Paraná, San Pedro, Canindeyú, Caazapá y parte de Guairá.
Zárate señaló que aproximadamente 1.200 familias se encuentran actualmente en albergues, mientras que otras 2.500 recibieron refugio en viviendas de familiares o vecinos. El ministro destacó que la solidaridad ciudadana permitió reducir la presión sobre los centros de evacuación.
Sin embargo, advirtió que la emergencia aún no alcanzó su punto más crítico. “Yo creo que estamos empezando recién”, afirmó al referirse a las proyecciones climáticas vinculadas al fenómeno de El Niño. Recordó que organismos internacionales y nacionales prevén que sus efectos se extiendan incluso hasta el primer trimestre de 2027.
El titular de la SEN explicó que la experiencia de eventos anteriores demuestra que los mayores impactos suelen registrarse varios meses después de la aparición del fenómeno. Citó como antecedente la crecida de 1983, cuando el río Paraguay alcanzó niveles históricos en Asunción.
Además, expresó preocupación por el comportamiento actual del río Paraguay. Aunque las precipitaciones más intensas todavía no se registraron en el Pantanal, señaló que las lluvias sobre la cuenca media ya provocaron un aumento significativo del caudal.