Junior, padre que se encontraba con su hijo en un local de Biggie en Luque, relató el dramático momento que vivieron durante el asalto perpetrado por dos hombres armados en la noche del jueves. “Estamos bien. Fuimos a comprar una bebida para mi hijo porque estaba con dolor de estómago, cuando íbamos a salir, sucede esto. Le dije que esté tranquilo, que no iba a pasar nada”, contó.
El hombre explicó que los delincuentes obligaron a los presentes a tirarse al suelo. “Comentan que es un asalto y nos piden que bajemos al piso, es lo que nos tocó hacer. Quise reaccionar, pero estaba mi hijo ahí”, señaló.
Tras el robo, un automovilista persiguió a los asaltantes. “La camioneta que está allí retrocede con velocidad y a propósito echa la moto de los delincuentes. En la esquina se les agarra, los dos muchachos se caen de la moto”, afirmó.
El padre dijo que en ese momento priorizó la seguridad de su hijo. “Le meto a mi hijo al auto y comienzo a correr porque quedé con esa espinita. Detrás me siguen los empleados y el guardia”, expresó.
Describió la reacción de la gente contra uno de los ladrones. “Entre ocho le comienzan a patear y le sacan el casco. Yo me percato de esto y, trato de ser humano y soy cristiano, sentí pena por el ladrón”, concluyó.
