Zárate explicó que se trasladó a la zona junto al gobernador de Ñeembucú, Víctor Fornerón, y el defensor del Pueblo para verificar la magnitud de la emergencia. “La situación en ese lugar es bastante crítica”, afirmó. Agregó que las autoridades analizan si corresponde retirar a todas las familias y trasladarlas a un sitio seguro.
El ministro señaló que las inundaciones también afectan a Ayolas, San Cosme y Damián, Hernandarias, Ciudad del Este, Presidente Franco e Iguazú. No obstante, indicó que datos proporcionados por Itaipú Binacional apuntan a una disminución gradual del caudal en los próximos días. “A partir de hoy debería empezar a bajar ya el río Paraná”, manifestó.
Sin embargo, aclaró que la recuperación no será inmediata. Según explicó, aun cuando el nivel del río comience a descender, el agua tardará varios días en regresar a su cauce normal. “Como mínimo una semana para que el agua recupere su cauce natural”, sostuvo.
En cuanto a la asistencia, Zárate destacó que la SEN recibe apoyo logístico y financiero de varias instituciones públicas. “No nos va a faltar recurso”, afirmó al señalar que el presidente Santiago Peña instruyó a todas las entidades estatales a priorizar la atención de las familias afectadas por la emergencia.
El titular de la SEN precisó que en Alto Paraná unas 350 familias ya abandonaron sus viviendas y que más de 1.300 familias recibieron kits de alimentos. En Ayolas, el reporte preliminar registra unas 150 familias desplazadas. Además, destacó la solidaridad de la ciudadanía, especialmente en Ciudad del Este, donde numerosas familias ofrecieron alojamiento temporal a personas que tuvieron que dejar sus hogares a causa de las inundaciones.