Durante la intervención, la comitiva fiscal y policial incautó pañales, una caja de juguetes y un calzado de niño, indicios que inicialmente fueron considerados de alta relevancia ante la sospecha de que el hombre buscara evitar la prueba de ADN.
No obstante, la propia madre del pequeño descartó que la prenda perteneciera a su hijo al constatar en sede policial. Ante esta aclaración, el agente admitió que “allí se fuma totalmente nuestra sospecha”, manteniendo al sospechoso demorado de forma temporal únicamente para el peritaje de su teléfono y computadora.
Respecto a la situación del demorado, el fiscal explicó que Caballero Velázquez es un ingeniero agrónomo radicado por razones de trabajo en el Chaco, quien justificó los objetos encontrados afirmando que había prestado su camioneta al hijo de un amigo.
Cabrera indicó que el Ministerio Público tiene la obligación de verificar cada dato proporcionado y subrayó que la pesquisa continúa activa, pues manejan la convicción de que el menor fue llevado del lugar “si es que intervino una persona o más de una persona”.
Finalmente, el fiscal reveló que la principal hipótesis del caso es que el menor fue sustraído de la zona “con o sin complicidad de la madre”.