Una auditoría interna del Instituto de Previsión Social (IPS) confirmó graves irregularidades en el caso de la paciente a quien se le extirpó la mama equivocada en el Hospital Ingavi. El informe señaló que el personal médico ignoró protocolos de seguridad y operó bajo ausencia de liderazgo jerárquico y control técnico.
“¿Quién se responsabiliza por esto? No había duda porque se detalló bien cuál era la mama correspondiente”, puntualizó Carmen Pereira, abogada de la víctima.
La representante legal cuestionó la falta de control en el quirófano. “Ingresaron al quirófano otras personas, en la integralidad todos deben responder por estos hallazgos. ¿Quién asume la responsabilidad por estos actos? Hubo un descontrol en todos los procesos”, afirmó.
El superintendente de Salud, Roberto Melgarejo, advirtió que el informe reveló no solo la mala praxis, sino también un intento de borrar evidencias. “Si se cumplía el protocolo, la posibilidad de que exista un imprevisto en la cirugía se minimiza”, explicó.
Melgarejo anunció que el documento ya fue remitido a la Fiscalía y que se evalua la suspensión de cirugías en el Hospital Ingavi. “Vamos a remitir este informe final a la Fiscalía”, aseguró. Añadió que, de constatarse nuevas irregularidades, se implementaría un plan de contingencia para garantizar la seguridad de los pacientes.
