El cambio de posición que transformó su carrera
Desde los 5 hasta los 14 años, Ferreira se desempeñó como delantero centro, registrando una marca de 87 goles durante su etapa en la escuela de fútbol. Sin embargo, su destino deportivo cambió de rumbo durante unas multitudinarias pruebas en Atlético Colegiales dirigidas por el entrenador Mendoza. Ante la abrumadora presencia de más de 100 aspirantes a delanteros y la falta de defensores, fue evaluado como marcador central. Impulsado por la necesidad de jugar, Clever asumió la posición con disciplina y se consolidó definitivamente en la zaga.
Posteriormente, tras la recomendación del profesor Mendoza al director técnico Humberto García, el joven zaguero se incorporó a las divisiones inferiores de Sportivo Ameliano para integrar la categoría Sub-19. Su evolución lo llevó más adelante al fútbol argentino con Atlético Tucumán y al ansiado llamado a la Selección.
Emoción familiar tras el debut
El estreno de Ferreira con la camiseta albirroja estuvo cargado de simbolismo y emotividad para su entorno. Su padre, Ramón Ferreira, recordó el constante sacrificio compartido durante los entrenamientos mientras la madre del jugador se encontraba trabajando en Europa.
El momento cumbre ocurrió en el duelo ante Bolivia: inmediatamente después de que el arquero Olveira atajara un penal, el estratega Gustavo Alfaro llamó a Clever Ferreira para ingresar al terreno de juego. La escena desató el llanto y la celebración de toda la familia, que seguía la transmisión del partido desde el televisor de su hogar.