Mariza Irigoyen
Va con onda 05-12-2017
  • Joven que denuncia acoso en Itaipú: “No voy a parar hasta que esto se aclare

Mariza Irigoyen, víctima de supuesto acoso sexual por parte del superintendente de Itaipú Binacional, Arturo Giménez, aseguró que seguirá adelante con su denuncia pública hasta que el caso sea aclarado. Aseguró tener pruebas contundentes a pesar de las presiones y las maniobras del denunciado para que se sienta atemorizada, según declaró. Hasta el momento, la joven no presentó una denuncia penal ante la Fiscalía “porque no cree en la justicia”.

Mariza Edith Irigoyen Duarte relató que ingresó a Itaipú hace un año como aprendiz administrativa en el área de Relaciones Laborales y tuvo como primer jefe al ex viceministro de la Juventud, Arturo Giménez.

La joven de 28 años manifestó que desde un primer momento Giménez intentó comunicarse con ella. “Me llamó y me dijo que mi papá era su amigo, me pidió que le pase su número porque le quería saludar”.

Aseguró que Giménez nunca le ofreció cargos sino que solo buscaba acosarla mediante indirectas.

Irigoyen se animó a presentar una denuncia y a partir de ahí buscó protección. “Pedí ayuda a mis compañeros de trabajo, pedí un lugar donde pueda estar segura… tengo pruebas de lo que estoy hablando , tengo compañeras que vivieron conmigo ese episodio, tenía miedo de quedarme con él pero quería trabajar, trataba de que pasen las cosas, de que él se dé cuenta y pare. No quiero callar y quiero llegar hasta el final con eso”, expuso.

Lamentó que el director general paraguayo de Itaipú, James Spalding, no le brinde su apoyo. “Hace 15 días salió el audio, tengo pruebas de robo y acoso, ellos saben que eso es cierto y no son capaces de hacer nada, dicen que ese audio es montado, no soy ninguna escandalosa, no quiero dinero ni fama”, sostuvo.

Víctima de robo

Mencionó que en julio pasado fue víctima de un robo vehicular en Ciudad del Este cuando estaba con dos criaturas y que supuestamente el superintendente Giménez mandó contratar a “soldados chiitas” para concretar el robo.

Describió que tres hombres le apuntaron con una pistola le pidieron sus documentos pero no le despojaron de su celular, en el que dice contener todas las pruebas contra Giménez.

Al día siguiente del atraco, su auto apareció estacionado con la llave puesta al costado del estadio del Club Cerro Porteño de Presidente Franco.

Luego, agentes de Investigación de Delitos de la Policía detuvieron a una supuestamente participante del robo, tras una balacera pero fue liberada horas después, según dijo Irigoyen quien sospechó de la actuación de la Policía. Finalmente retiró la denuncia de robo.

Chats como pruebas

“En mi teléfono tengo chats con Arturo Giménez que confirmar que él es un acosador. No voy a estar haciendo todo esto si no tengo pruebas, no soy ninguna loca. Estamos hablando de una persona peligrosa”, aseveró.

 

 

Dijo que las conversaciones las compartió con otras personas, entre ellas, una antigua compañera que también dice haber sido acosada por el superintendente.

“Está casada y fue desvinculada de la entidad, ella me autorizó a contar su historia pero no quería exponerse públicamente… No tengo miedo de las autoridades, el poder y el dinero, él me puede querellar cuantas veces quiera, basta de Arturo Giménez”, declaró.

“No creo en la Fiscalía”

Mariza manifestó que presentará a su debido tiempo una denuncia formal contra Giménez, quien negó ordenar el robo de celulares para hacer desaparecer evidencias.

“Conozco a la chica con quien habló (en el audio filtrado), tiene una relación con este señor”, afirmó.

“No creo en la Fiscalía, no hago una denuncia porque no creo en la justicia, lo único que quiero es aclarar esto, a demostrar que esto no es una mentira, que no tengo otras intenciones y que esto se termine pronto porque no estoy pasando bien”, añadió.

Irigoyen lamentó que un grupo de compañeros y compañeras falseen capturas de pantalla para que la acusen de “ofrecida”. “Nunca yo salí con él… voy a demostrar que todo esto es mentira”.

Aseguró que toda esta situación no tiene nada que ver con una cuestión política, pues su padre  trabaja para el mismo equipo político que Arturo Giménez.